*El ajedrez y su influencia en el desempeño escolar

El ajedrez enseña a tomar decisiones, a planificar, y los alumnos comprenden que sus acciones pueden conducirles al éxito o al fracaso, por lo que se convierte en aprendizaje. Por su alto valor formativo, instituciones como el Parlamento Europeo, la UNESCO recomiendan incluir el ajedrez en los programas escolares. Desde 1999.

Cualquiera que esté familiarizado con el ajedrez, advierte enseguida que el estudio y la práctica del mismo va a incidir favorablemente en el desarrollo de varias de estas competencias.


MATEMÁTICAS

Una de las más evidentes sería las matemáticas, puesto que en realidad el ajedrez es una forma sofisticada de las matemáticas. Aritmética básica y geometría elemental pueden ser aprendidas y comprendidas jugando ajedrez.

COMUNICACIÓN

Por extraño que parezca, también la partida de ajedrez es una forma de comunicación: aprendemos a respetar el turno de juego y “escuchar” a nuestro interlocutor. Las primeras derrotas nos enseñan que la jugada del rival, su pensamiento, merece ser tenido en cuenta.

INTELIGENCIA EMOCIONAL Y SOCIAL

Es en el desarrollo del carácter donde la práctica del ajedrez se muestra especialmente valiosa. Aprender a ganar y perder, a asumir la responsabilidad de los propios actos, a enfrentar solo los problemas, y a desarrollar soluciones autónomas, es algo que enlaza directamente con las competencias básicas definidas en la educación moderna.

AUTONOMÍA E INICIATIVA PERSONAL

El niño debe aprender a comprender la realidad, a razonar, a relacionar causas y efectos. Y en ese campo, teniendo en cuenta el poco tiempo que se requiere para su aprendizaje, y el carácter universal del conocimiento adquirido y de las habilidades que desarrolla, el ajedrez ofrece una relación esfuerzo–resultado muy satisfactoria.